05
La vida interrumpida
7 comentariosFijo, móvil, messenger, email, twitter, reuniones, redes… la vida se ha convertido en una sucesión de interrupciones, especialmente en el ámbito profesional. Concentrase es una tarea imposible con mayúsculas.
Un pequeño resumen del día de hoy:
- Fijo: 2 llamadas.
- Móvil: 22 llamadas entre emitidas y recibidas -y creo que es un día corto-.
- Messenger. 12 conversaciones cada una con una media de 6 frases del otro lado.
- Email:105 mensajes de todo tipo -sin incluir spam ni notificaciones automáticas-.
- TwitterFox. Ni lo considero pues cada día creo más en la alta dificultad de distinguir entre tanto ruido.
- Interrupciones de compañeros: de manera aproximada serán entre 15 y 20 -algunas necesarias y otras no-.
Si calculas sobre 10 horas de trabajo -600 minutos- y le añades las visitas a las noticias, lector de feeds y dejarte caer por FaceBook pero le quitas que tratas de revisar el email de 10 en 10 mensajes estimo que disfrutarás de unas 120 interrupciones. Una cada 5 minutos. Y cada una con una duración de entre 0,5 y 3 minutos.
¿Donde está nuestra capacidad de concentración? ¿Cuando consigues dos horas de auténtica calidad para centrate en resolver sólo un problema?
No es de extrañar que aparezcan por doquier sistemas de aprovechamiento y organización del tiempo de estilo Getting Things Done. Pero no es sólo una cuestión de tener las cosas hechas. Es hacerlas bien.
Y este ritmo y la ultracomunicación en la que estamos inmersos dificulta esa tarea.
